viernes, julio 28, 2006

JOSE MONTILLA: ¿Por qué es la hora de los catalanes?


EL PAÍS - 28-07-2006


El día 18 de junio de 2006 marca un antes y un después de nuestra historia reciente. Más allá de los avances que contiene el Estatuto de Autonomía, aprobado en ese día histórico, una cuestión es capital: las dos grandes corrientes políticas catalanas, la socialista y la nacionalista, han fijado las normas en que se moverán durante muchos años. Nuestras relaciones con el resto de España, los recursos económicos que debe transferir el Estado a esa parte del Estado que es Cataluña, la configuración de las instituciones que nos son propias y tantas otras cosas más, que habían sido motivo de enfrentamiento partidista durante mucho tiempo, han quedado resueltas por el acuerdo de los partidos de Cataluña, que representan el 70% de los votos en las últimas elecciones al Parlament, y por la voluntad mayoritaria de los catalanes expresada en referéndum. Partidos y ciudadanía han dado a Cataluña el que ya es el Estatuto del siglo XXI. Ahora ya sólo nos queda ponernos a trabajar.
Como he dicho en varias ocasiones durante estos últimos años se ha hablado mucho de Cataluña y poco de los catalanes. Conviene ahora invertir el orden. Debemos dedicar nuestros esfuerzos a imaginar el futuro más que a recordar el pasado, pero imaginando un futuro que seamos capaces de convertir en realidad. La política de verdad es la que sabe predicar y también dar trigo.
Si nos interrogamos sobre qué le diferencia de sus padres a cualquier joven europeo, sea catalán o del resto de España o Europa, seguramente todos llegaremos a la misma conclusión. Durante el siglo XX cualquier joven sabía que si se esforzaba lo justo tendría un trabajo fijo con un salario parecido al de su padre y, que si se esforzaba en estudiar y aprendía un oficio con toda seguridad, gozaría de una posición mejor que la de aquél. Hoy tal evidencia se ha desvanecido. Es más, ningún padre ni ningún hijo pueden predecir cuál será el futuro de éste. Hemos asistido a una mutación. La era industrial ha concluido dando paso a un mundo distinto que, por nuevo, aún nos resulta desconocido y, por ello, inseguro.
Pero para afrontar el futuro no hay que ceder ante el temor, sino avanzar con seguridad. Recuerdo cuando fui elegido presidente del Consejo Comarcal del Baix Llobregat, una comarca que en aquellos años tenía unas tasas de paro que alcanzaban el 30%. Nos pusimos a trabajar codo con codo sindicatos, patronales e instituciones hasta conseguir darle la vuelta a la tortilla y situar al Baix Llobregat entre las comarcas con mayor crecimiento económico de Europa. La Cataluña de hoy lo tiene más fácil que lo tuvimos entonces.
Partimos desde una buena línea de salida que no es otra que los logros sociales conseguidos en el pasado siglo, lo que hemos dado en llamar Estado de bienestar. A comienzos del siglo XX los mineros ingleses empezaban a trabajar entre los cuatro y los seis años y su media de vida era de 30. Es, también, el siglo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que no es poco.
Pero nada vino dado. Primero fueron personas como los Salvador Seguí, Joan Peiró, Josep Comaposada, personas de aquí y de allí quienes iniciaron el camino y a los que no pensamos defraudar. Y, tras la Segunda Guerra Mundial, fue un gran pacto entre el pensamiento socialista y el socialcristiano el que articuló una nueva política social: el Estado de bienestar.
Hoy lo sustancial es que nuestras necesidades han cambiado y debemos ajustar el Estado de bienestar a la nueva realidad. Hasta hace bien poco las políticas sociales se dirigían a una estructura familiar que ahora es otra. En los años sesenta, por no ir más lejos, la educación obligatoria solía acabar en los estudios primarios y a los 14 años el joven iniciaba su vida laboral como aprendiz. La mujer atendía las labores de la casa y punto. Los ancianos se jubilaban a los 65 años y morían poco después en casa de sus hijos. Y era el padre quien gobernaba a la familia.
Hoy es totalmente distinto. La edad escolar suele alargarse hasta los 20 años. Los jubilados viven, como mínimo, hasta los 75. La mujer trabaja. Aumentan las enfermedades crónicas entre nuestros mayores. Muchas personas viven solas, porque así lo han decidido. Los divorcios y separaciones convierten una familia en dos con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo para ambas. Cada miembro de la familia defiende su autonomía y el gobierno familiar se basa más en el consenso. Y podríamos seguir.
En resumen, las nuevas necesidades podríamos resumirlas en una mayor calidad de la educación; guarderías para los pequeños; atención domiciliaria para nuestros mayores, vivan en familia o solos; más asistencia sanitaria; viviendas para la juventud, formación profesional permanente. En definitiva, sentar las bases para que cada miembro de la familia pueda desarrollarse autónomamente. Por eso, el Gobierno que espero presidir hará de las políticas sociales el elemento sustancial de su acción. Porque ahora es el momento de las personas, es el momento de utilizar el nuevo Estatuto para solucionar los problemas de hoy y sentar las bases para construir las oportunidades del futuro de la gente y, por tanto, del país.
En todo este entramado hay un sujeto que considero principal. Se trata del niño, al que debemos considerar patrimonio de cada ciudad y cada pueblo, pues el futuro de todos será el que él construya cuando sea adulto, por eso las bases debemos sentarlas desde que nace. Los niños deben ser uno de los grandes pilares de nuestra política social. Más allá de su origen, de la condición de sus padres, del medio en el que hayan nacido, tienen derecho a que el punto de partida desde el que afrontarán su futuro cuando sean mayores sea igual al de los niños que han tenido mejor suerte al nacer. Estoy convencido, además, de que beneficiando a quienes peor fortuna han tenido, nos beneficiamos todos, pues es en la ciudad, en el pueblo, donde nos tocará convivir los unos con los otros.
Para convertir en realidad cuanto he expuesto hace falta la colaboración de todos. Si merezco la confianza de los catalanes convocaré a los partidos políticos y a los representantes sociales y económicos para que sea fruto de un gran consenso la política social que desarrolle mi gobierno. Sólo así, una política social de altura puede tener la garantía de que será duradera y eficaz
.

BARTOLOME MUÑOZ BENITEZ ENS DIU...

Buenos días,

En un correo anterior he enviado mi adhesión a la Plataforma.

Mis apreciaciones al manifiesto:
Soy un hijo ideológico de la Revolución francesa y de los ideales socialistas. Para mi la libertad, la igualdad, la solidaridad (fraternidad) tienen un significado profundo que han guiado mi actuación política siempre.

Creo que la candidatura de José Montilla representa estos valores, por eso he enviado mi adhesión.

Pero hay algunas expresiones que creo que están contaminadas por un debate nacionalista que ni es el mío, ni creo que sea el de la candidatura. En mi opinión es un error mantenerlas. Si el actual manifiesto es un borrador, sería conveniente prescindir de ellas en el definitivo. No es correcto considerar a Catalunya como sujeto activo u objeto político. El único sujeto posible son los ciudadanos, y el único objeto la mejora de las condiciones de vida de los mismos. Se ha de huir del debate sobre el sentimiento de pertenencia que es individual y contamina la acción política.

"... volem: que Catalunya s'obri de bat a bat al món de la globalització"
"...una Catalunya extravertida, oberta a les grans transformacions que estan en curs."

"... quan a Catalunya l'han constrenyit entre les seves parets s'ha anat quedant xata."
"... i també en la Catalunya interior i de la muntanya."

Otra expresión que considero desafortunada es la que sigue: (ni se le puede atacar políticamente por no haber nacido en Catalunya, ni se puede utilizar el hecho de que no haya sido así)

"... José Montilla té, d'altra banda, una singularitat: va néixer en sàvies terres del Sud."

Mis felicitaciones por la iniciativa, por la valentía de llevarla a término y mi apoyo al trabajo realizado.

Un cordial saludo

Bartolomé Muñoz Benítez (Informático, Barcelona)

miércoles, julio 26, 2006

UNA CRONICA DE FERRAN MONEGAL

Mama, no sóc artista



EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, 21 DE JULIOL DE 2006

Primera entrevista televisiva de José Montilla des que s'ha fet pública la sevacandidatura a la Generalitat. L'ha aconseguit Joan Tapia per al seu Geometria
variable (La 2). A casa la vam seguir amb interès. Estàvem convençuts que aquest polític començaria a assajar davant de les càmeres algun tipus de posturisme. Els seus assessors d'imatge segur que li estan demanant un canvi radical en la seva parca gestualitat, en aquest quietisme, en aquesta monotonia gairebé machadiana que impregna les seves al(locucions públiques. O sigui, que hi havia un morbo, una expectació, per veure com Montilla s'enfrontava al seu nou rol de candidat, el seu nou paper com a pòster que ha d'atraure, seduir, els votants que aniran a les urnes. ¡Ah!, doncs va ser curiosíssim: lluny de construir unes postures, Montilla va fer ostentació de més quietisme encara. A penes va aixecar les mans per ressaltar amb un gest un argument. Ni una vegada li vam sentir una sobreaccentuació d'una síl(laba. En cap moment va abandonar el seu hieratisme característic. És més: fins i tot és possible que exagerés, expressament, aquest sobri aire de si mateix. Interessant candidat, aquest Montilla. Navegant a contracorrent del que en les operacions triomf s'estila, ha agafat aquella cançó de Concha Velasco, Mamá, quiero ser artista, i l'ha capgirat com a un mitjó. O sigui, es posa davant de la tele i ens avisa: "Ciutadans, jo no vull ser artista. Només vull ser polític". En un moment donat va sortir precisament el tema de si el polític ha de ser simplement un bon gestor .


Montilla va sortir al pas de l'assumpte. Va advertir: "No senyors, jo no vull ser només un gestor. Per a això es crida als head hunters i te'n donen uns quants per triar". ¡Ah!, Montilla ens deia que la gestió ha d'estar sota el compromís d'una ideologia, social, que posi ànima al tauró del pragmatisme. Després d'espumes, piruetes, i artistes, sembla que ha tornat l'esquerra.

Benvinguda.

viernes, julio 21, 2006

EN EL BLOG DE JOSEP MARIA ALVAREZ

Con José Montilla puedes quedar a comer y no abrir boca hasta el segundo plato. Y de golpe iniciar una intensa conversación que dure ininterrumpidamente hasta bien pasado el término de una decente sobremesa. Dicen que es timidez. Yo creo, más bien, que prefiere callar antes que llenar el silencio de lugares comunes, frases hechas y atiborrarlo de palabras huecas que no aportan nada. Creo que es de los que prefiere escuchar y comprender.
Hoy en día parece no haber espacio para el silencio. Nos abruma no tener nada que decir, aunque sea una verdadera sandez. Nos aterra enfrentarnos al vecino en el ascensor y ponernos que contar los segundos de silencio angustioso hasta que llega nuestra parada y respiramos con una leve despedida. Por eso José Montilla desconcierta. Sólo habla si tiene algo que decir, en serio. Y no nos cabe en la cabeza que alguien y menos un político de su relevancia y responsabilidad, no intente aturdirnos con la verborrea clásica. Estamos programados para apagar los oídos y con Montilla no es necesario. Seguro que mucha gente no sabría reconocer ni su timbre de voz. Es más, estoy seguro de que sus palabras reúnen mayor audiencia, precisamente, por su laconismo. Es un ecónomo del verbo.
Y precisamente ahí reside su singularidad. No es un político al uso, desde luego. Ni pretende serlo. ¿Un gestor? ¿Una persona fría y rigurosa? ¿Un calculador? Seguro que concilia todos estos adjetivos. Sin duda. Pero lo hace desde un estilo nuevo. Si me permitís, quizá más respetuoso con los ciudadanos y la ciudadanas.
Es verdad que venimos de una cultura política de grandes liderazgos sociales y mediáticos y que nos costará acostumbrarnos a otros formatos. No obstante, y sin que sirva de menoscabo hacia ninguna de las figuras de nuestra historia política democrática, afirmo sin rodeos que ante la disyuntiva de elegir entre liderazgos construidos a base de márketing y demoscopia y otros relacionados con las trayectorias y el mérito, yo me quedo con éstos últimos. Prefiero no hablar hasta los postres, que no tener nada nuevo que decir cuando llega la hora del café. Prefiero palabras justas y honestas que el tedio de tener que desentrañar un mensaje tejido en una complicada telaraña de retórica vacía.
No obstante, José Montilla, que gana mucho en el regate corto, debería andar con tiento si no quiere que se malinterpreten sus palabras y sus silencios. Debe acertar ahora más que nunca en sus intervenciones. Corre el riesgo de no ser entendido y de ver como crece toda una corte de exégetas de su pensamiento y obra.
Este sábado me encuentro con él. Bueno, de hecho mantendremos una reunión con los secretarios generales de las Federaciones Nacionales de la UGT de Catalunya. Tendremos una buena y nueva oportunidad de compartir sus reflexiones en voz alta. No sabremos cuáles se reservará para si.

ACLARANDO ALGUNAS CUESTIONES

José Luis López Bulla


En un rotativo barcelonés se informa que un grupo de ex dirigentes de Comisiones Obreras ha creado una Plataforma de apoyo a la candidatura de José Montilla para la presidencia de la Generalitat de Catalunya. Es cierto, pero esa noticia y algunos comentarios del cronista me llevan a puntualizar (y esta será la primera y última vez que lo haré en relación a este asunto) algunas cuestiones.

Primero. Nuestra plataforma no se monta en nuestra “condición” de ex dirigentes de Comisiones sino en tanto que personas que viven sus circunstancias individuales ahora mismo. Más todavía, nos disgusta profundamente que se mezcle, directa o indirectamente, a este gran sindicato en cuestiones que nada tienen que ver con su carácter independiente.

Segundo. Nuestra plataforma no es, como dice explícitamente la noticia, una respuesta “al nacionalismo de Iniciativa per Catalunya”. Esta es una organización política que respetamos, y a la que deseamos el mejor resultado electoral. Tampoco es una respuesta (ni personal ni política) al compañero Joan Saura con quien nunca hemos tenido ninguna polémica: ni pública ni privada.

Tercero. Tampoco nos hemos agrupado (provisionalmente, esto es, hasta el día de reflexión de las autonómicas) contra nadie más, ya sean ciudadanos de Catalunya, Groenlandia o Navalmoral de la Mata.

Cuarto. Nosotros somos lo que decimos ser en nuestro borrador de manifiesto.

Eso es (casi) todo.

NARCIS ESTEVA ENS COMUNICA QUE...

Voldria només fer un petit suggeriment. En aquest moment històric en que es reivindica la memòria, crec que quan s´anomenen personatges com és ara Seguí o bé A. Lorenzo, no estaría de més potser, tenir presents personatges com Comorera, Irla, Puigpidemunt ofins i tot el mateix Companys. Ja sé que el primer i el tercer nom poden fer pensar en unes sigles determinades, però la història és la que és. Per raons obvies, no s´hi pot incluir a tothom, però no per això , es tindría de caure en l´error de tenir mancances significatives...

martes, julio 18, 2006

SOCIEDAD DE CIUDADANOS: Joan Coscubiela

(Este blog reproduce por su evidente interés un artículo de Joan Coscubela, aparecido hoy en El Periódico. La publicación de dicho trabajo no implica relación "orgánica" de este dirigente sindical con esta Plataforma; simplimente nos limitamos a ediarlo por la razón anteriormente expresada, aunque no escondemos nuestro aplauso a lo que se argumenta)





Deberíamos preguntarnos por qué tanta gente no se siente concernida por las citas electoralesa.
Un día más nos hemos encontrado con una controversia política incomprensible para la ciudadanía. Ahora tocaba discutir sobre el día más propicio para celebrar las elecciones catalanas. Nada nuevo si no fuera porque una vez más se trasladan a la sociedad dos imágenes, a cual más negativa. De un lado, se evidencia que las preocupaciones políticas se refieren no a los problemas de la gente sino a sus cuitas tacticistas. De otra, se empeñan en trasladar problemas y conflictos entre ellos y no soluciones.Lo más preocupante es que la polémica se justifique en base a la necesidad de propiciar la participación. No niego que el día elegido tenga su incidencia, pero creo que las causas de la abstención son un poco más profundas. Salvo que se piense que todo se limita a que algunos ciudadanos no votan porque en verano prefieren la playa, en otoño recoger setas, en invierno esquiar y el resto de meses sufren astenia primaveral.Si de verdad nos preocupa la participación política habrá que comenzar por asumir que las reflexiones y debates sobre la elevada abstención en el referéndum del Estatut fueron poco pedagógicos. Disculpen lo ridículo o ingenuo que les pueda parecer que alguien a estas alturas relacione política y pedagogía. Es cierto que la reacción del Partido Popular manipulando antidemocráticamente y apropiándose groseramente de la abstención debía tener una respuesta. Pero ni el PP puede ser la coartada para justificar esa tendencia a las reacciones fuenteovejunescas, a la que nos estamos acostumbrando la sociedad catalana y que tanto nos empobrece. Ni las respuestas que se dieron podían negar el problema y ofrecer explicaciones autocomplacientes.SE HA LLEGADO a decir que era una expresión de madurez democrática de la sociedad. Quienes así argumentaban debían haber añadido que para ellos la sociedad no es de ciudadanos, sino de clientes. Sin duda la abstención tiene causas muy diversas y complejas que van más allá de nuestras fronteras. Pero si es verdad, como dicen los expertos, que una parte de la abstención se consolida estructuralmente entre colectivos que no se sienten concernidos por las citas electorales, quizá haya llegado el momento de hacerse algunas preguntas. ¿Son todos ellos individualistas acérrimos o pasotas irredimibles? ¿O es posible que entre los abstencionistas nos encontremos a ciudadanos que están asociados en entidades diversas y jóvenes activos en movimientos sociales?Existe la posibilidad de que algunos no participen porque no se identifican en el espejo de las preocupaciones y las propuestas políticas. Me explico. ¿Qué debe de pensar un ciudadano al que se le exige que con un salario familiar medio pague tasas por tener a sus padres perceptores de pensiones mínimas ingresados en una residencia, mientras comprueba que la derecha quiere hacer desaparecer el impuesto de donaciones y sucesiones y alguna izquierda propone como alternativa reducir el impuesto a la mínima expresión con la excusa de que los más ricos ya se escapan del impuesto con triquiñuelas y eso es injusto para las clases medias?¿Qué debe de pensar un ciudadano que utiliza cada día para ir a trabajar unos transportes públicos saturados e insuficientes, cuando comprueba que el debate sobre la movilidad se centra exclusivamente en el rescate de los peajes y él forma parte del 55% de personas mayores de 18 años que no tienen coche? ¿Qué deben de pensar los trabajadores que comprueban que las plusvalías obtenidas en bolsa están gravadas con el 15% y él paga mucho más por los ingresos de sus salarios? ¿Qué deben de pensar algunos jóvenes cuando ven que no pueden acceder a una vivienda y las instituciones no se atreven a poner límites al uso especulativo de la propiedad privada, mientras en países como Dinamarca gobiernos de centroderecha aplican a través de sus municipios políticas de alquiler forzoso de los inmuebles desocupados por sus propietarios?PUESTOS A preguntarnos, podríamos indagar sobre el mayor diferencial de abstención cuando se trata de las elecciones autonómicas. Y preguntarnos si se está consolidando una ruptura emocional entre una parte de la ciudadanía y la manera de entender Catalunya y sus instituciones por parte de la mayoría de dirigentes políticos y sociales del país. Soy consciente de que la realidad es muy compleja y de que el problema no es exclusivo de la política y los políticos, pero no debería ser ajeno a nadie, ni ser minimizado o frivolizado. Necesitamos, además, preguntarnos por qué una parte de estas personas consideran que los intereses que están en juego no son los suyos o bien que su voto no le sirve para defenderlos. Aunque un servidor continuará insistiendo, de manera machacona y convencida, en aquello de que "cuando los trabajadores no votan, alguien lo hace en su nombre y contra sus intereses". El Periodico

lunes, julio 17, 2006

E - mail de JAUME PUIG

Jose luis: Alguns breus comentaris sobre el manifest:


- No som un grup en abstracte: som un grup de ciutadansHo tambe, es podria iniciar:Nosaltres, ciutadans de Catalunya,volem que José Montilla sigui els proper president de la Generalitat i ens esforçarem .......

El que no aspirem a carrecs esta colocat com a la defensiva, ¿no seria millor?: L'unic que pretenem es que Catalunya s'obri de bat a bat......- Un afeixitó: Ser d'alla on vulguis per neixament no te cap merit, ser-ho d'adopció te sempre mes valor


Jaume Puig

EUROPA: la nova pàtria


Carles Navales

Pensant sobre què és Europa i parlant sobre la seva identitat cultural, François Mitterrand deia que si haguessin de marcar-se les fronteres culturals europees segurament coincidirien amb les dels monestirs del Cister. Ho vaig comentar amb un amic meu, que em va dir li semblava anaven fins els Urals. En una conversa amb el president Jordi Pujol, ell creia no arribaven tan lluny, encara que li va interessar més apuntar-me que mai sabríem si Mitterrand era cristià o no ho era. Per sort, vaig coincidir a la Residència d´Estudiants de Madrid (la de Lorca, Buñuel i Dalí) amb Francisco de Pascual, director de la revista Cistercium, en un seminari sobre la lectura dirigit per aquest català tan desaprofitat aquí, de nom José Antonio Millán. Aquell em va donar la pista definitiva: el mapa més detallat dels monestirs del Cister el va publicar Louis Lekai al llibre Los Cistercienses, d´editorial Herder. Així ho vaig fer saber al meu llibreter, el senyor Frederic, que de seguida va posar-s´hi. A les poques hores em va dir que a l´editorial ja no hi quedaven exemplars i que només n´hi havia uns pocs al monestir de Poblet. Paradoxes del destí, dies després em truquen de l´Arxiu Tarradellas -que està en aquest monestir- per demanar-me uns exemplars que els faltaven de la revista La factoria, la qual dirigeixo. Així que vam fer el tracte: les revistes a canvi del llibre.

Efectivament, són uns mapes precisos a marcar cadascun dels monestirs que hi ha a Europa. Els límits, les portes de Rússia i Istanbul, i els Estats Croats. Podria dir-se que és l´Europa on hi ha vinyes, més els Sants Llocs, que són mediterranis. Una mica com l´Imperi Romà, que mai va ser allà on els vinyers no donaven collita. El Cister i el Rei Jaume I, això és el monestir de Poblet. La Catalunya que es fa a si mateixa, més «las Españas» i Europa, que en un temps es van fondre pràcticament en un sol Imperi.

De vegades, el simbòlic cobra valor. Això em va passar a mi dissabte en veure que José Montilla, un cop proclamat candidat a la presidència de la Generalitat a la Tarragona que va veure néixer al fundador del PSC, Joan Raventós, es va dirigir al monestir de Poblet per compartir taula amb l´abat Josep Alegre i temps amb l´Arxiu Tarradellas, altre símbol de la Catalunya que no es mira el llombrígol.

El president Pasqual Maragall ja ho havia dit en l´acte de proclamació de Montilla: «Europa és la nostra nova pàtria». Maragall va animar Montilla que fos ell mateix i va rubricar la seva intervenció dient que estem en una nova Catalunya amb un nou Estatut i que, per això, havia de ser una nova generació la que liderés el procés; això sí, va reivindicar per a la seva el títol de la millor generació que hi ha hagut.

Montilla també va ser clar, com ho és el seu eslògan: «Ara és l´hora dels catalans». Va explicar el significat dient que amb el nou Estatut a la mà, i després de trenta anys de parlar molt de Catalunya i poc dels catalans, ha arribat el moment d´invertir l´ordre: «Imaginar el futur, més que recordar el passat».

Ara, li toca fer la feina, que no és altra cosa que convertir en propostes el que el dissabte va ser simbologia; convèncer-nos que serà capaç de liderar una Catalunya per la gent; unida, però oberta; i a l´altura del segle XXI. Que tingui sort!

Carles Navales.
Director de la revista "La factoria" >www.lafactoriaweb.com< . Diari de Girona

domingo, julio 16, 2006

UNA CARTA DE UN AMIGO

Explicar bien por qué hablamos de los "catalanes", se trata de hablar de los catalanes (ciudadanos), por qué estamos aburridos de hablar de Catalunya (sobre todo de manosearla). Creo que fué Alberdi (intelectual chileno-argentino) quién dijo que la "Patria era el último refugio de los canallas" (confirmaré cita) . Alguien dijo reivindiquemos "la Catalunya obra nostra" no "la Catalunya mare nostra".

Magnificas las referencias a nuestros mayores Ferrer i Guardia, Nin, Peiró, el Noi del Sucre (incorporarlo), Serrat, Maite Martín..., noto a faltar al Gato Pérez.

Aclarar diferencias con unos: no es una plataforma antinacionalista; y de otros: ni aspiramos a ser diputats, somos un poco "adultos" para eso , ni somos los amigos de l'eixample de ningú....).

Destacar que frente a los nacionalismos (cualesquiera que sean) somos fundamentalmente "laicos"; recuperar el "laicismo" del joven Marx (antes de su compromiso militante...) y aspiramos como el joven Marx y como los amigos del 1776 en Filadelfia a "ser felices" sin ideologías dominantes, patrias a defender, ni correcciones políticas a mantener.

Los Catalans/Catalanes/as necesitamos liberarnos de la parálisis y asfixias agobiantes de los discursos identitarios, si fueramos capaces de romper la tupida malla ideológica del nacionalismo (sea el que sea), roto el "nudo gordiano" nacional, liberaremos energías (teoría de la fisión nuclear) y podremos dedicarnos a la búsqueda del "tiempo perdido" (Proust nos escucha)..., una ves liberados de ese "peso muerto", venciendo "inercias de arranque" entraremos en la velocidad de crucero (cinemática de la aceleración creciente). Apliquemos pues la "física cuántica" al proyecto, que no por la componente "de incertidumbre heinserbergiana" , no deja de ser especialmente/potencialmente factible...
¿Cuanto felices seremos en la era "post-nacionalista", liberados de complejos (quién es más català), de fidelidades a la patria (los servicios prestados en épocas díficiles/tiempos heróicos, no serán facturados pero si expuestos dónde sea necesario, justo y equitativo...)?

Nos podéis ni imaginar lo que se podría hacer una vez superado el axioma del "expolio fiscal" y las "pérdidas por rozamiento" (en "pelas" y sobre todo en tiempo/discusión), en política educativa, sanitaria, industrial, infraestructural "inteligente", tecnológica, del conocimiento....

Por último perdonarme mi elíptica tendencia a la UTOPÍA pero me hace ser un poco más feliz.., y en eso estamos...
Abrazos, Manuel García Alborch

CATALUNYA BIEN VALE UNA FOTO



Carles Navales

El presidente Pasqual Maragall fue muy claro el pasado sábado en Tarragona. Tras ser proclamado José Montilla candidato socialista a la presidencia de la Generalitat, el hoy presidente dijo que para una nueva Cataluña, con un nuevo Estatuto, hace falta una nueva generación. Ciertamente, lo que hay es un cambio de ciclo, tanto en los partidos progresistas como en los conservadores. El gran debate político catalán estará protagonizado por los nuevos Montilla y Mas hasta las elecciones de “Todoslosantos” y también después.

Lo cierto es que Montilla parte con ventaja respecto a Mas. Al segundo ya le conocemos todas sus cualidades, mientras las del primero aún no se han puesto al descubierto. ¿Por qué?

“La Cataluña que quiero, bien vale una foto”, es lo que seguramente pensaron el presidente Zapatero, Maragall y Montilla cuando vieron la posibilidad de que los dos primeros partidos catalanes sellaran un acuerdo de tanta trascendencia si le concedían la foto más grande a Artur Mas. Y, que pena, esa es la gran jugada política del candidato nacionalista; todo lo que puede exhibir en su haber. Y no entro en el debe, que quizá está en las cajas negras, que maneja Felip Puig.

Hasta ahora Artur Mas se ha limitado a criticar la obra de gobierno de Pasqual Maragall, sin ni una sola recensión a las propuestas del candidato Montilla. En el colmo, le pide a éste que le dé un cheque en blanco para pactar con el PP; no puede entenderse de otra manera que proponga sea el candidato con más escaños el que forme gobierno, algo insostenible con las reglas del juego actuales, pues exigen que el presidente sea elegido por mayoría parlamentaria. ¡Tanto mirar atrás embrolla!

Montilla aún tiene mucho de qué hablar y, aún más, cualidades por exhibir. Maragall ha sido tajante diciéndole claro: “Sé tú mismo: eso es lo mejor que puedes aportar a Cataluña”. Maragall y Montilla, dos generaciones y dos orígenes. El primero dando el relevo al segundo, a sabiendas de que las cosas serán distintas; y Montilla convencido de que hay tajadas de su antecesor que debe conservar. Estas elecciones serán guapas.

Escrit el 16/7/06
La Razón - Cataluña